
"Es un punto y a parte"
El amor no se busca, se encuentra cuando menos te lo esperas… Pero hay ocasiones en que nosotros mismos somos los que forzamos la situación para encontrar una respuesta, aquella que calme el dolor que tenemos adentro, para dejar de sufrir y simplemente sonreír. Decidimos probar caminos distintos, diferentes… Los cuales nos hacen aprender a la fuerza… Y por esa razón, le conocí.
Siempre había oído hablar de casos en que una pareja se había conocido en internet, sin necesidad de conocerse físicamente se habían enamorado con cada una de sus palabras, con cada una de esas noches mágicas en que ambos esperaban ver una pequeña pantallita en el ordenador, donde las conversaciones se hacían eternas y adquirían un sabor efímero. Así que me apunté en varios lugares como aquellos donde conocí a muchos chicos que deseaban sumergirse en mi sudor entre sabanas de seda y sal, y a otros con los que logré mantener una amistad cordial a través de correos semanales. Entre ellos se encontraba él, moreno, con ojos castaño y un buen cuerpo… Era militar, así que era normal que tuviera una buena figura. Compartíamos aficiones, pensamientos, era agradable hablar con él y me hacía reír… Después de varias noches me dijo de conocernos en persona, y yo hice lo que mejor hago, salir corriendo. A partir de ese día él me hablaba, yo siempre estaba ausente, él me enviaba algún que otro mensaje, yo contestaba tarde. Con el tiempo le borré… Con el tiempo hasta el jueves, cuando me aparece de nuevo una petición de amistad. Le acepto, no tengo nada que perder.
Le dejo un mensaje y esa misma noche hablamos, no hay ningún resto de resentimiento como me pasó con él… Estaba feliz, simplemente feliz, sin trabajo pero con una novia a la que quería con toda su alma. Y yo solamente pude sentirme contenta por él. Quiere que hablemos más veces, y yo me siento mucho mas segura sabiendo que está enamorado de ella.
Y hoy mientras me dirigía aquí en mi descanso, me quedé pensando… Ya me ha pasado varias veces, dejo pasar oportunidades. A veces me arrepiento, a veces no… Pero siempre me pregunto “¿qué habría pasado si?” Y siempre acabo por darme cuenta que hice lo correcto en su momento, porque aún no estaba preparada o simplemente no me sentía tan atraída por esa persona como para quererle. Siempre es lo mismo, siempre aparecen con una sonrisa y mi sexto sentido siempre me lo advierte. En eso estaba pensado cuando al levantar la mirada me tropiezo con su rostro y su sonrisa, la primera vez me hizo el descuento porque trabajaba en el mismo centro, cuando normalmente la gente ni me pregunta, ni me lo hace, mas sonrisas, mas amabilidad… Y salir corriendo con la excusa de la prisa.
No, ahora no tengo prisa. Y cuando aparecen las ganas, cierro los ojos, le recuerdo. Revivo todo ese daño que me ha hecho y me hace volver a la realidad para saber por qué ahora no quiero nada. Si tiene que aparecer, aparecerá, y sino… El tiempo calmará todo.
!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[if>!--[endif]-->!--[endif]-->!--[endif]-->!--[endif]-->![endif]-->!--EndFragment-->!--StartFragment-->








