Noches de hiel y luna

La primera vez que le vi no me hizo gracia. No entendía por qué hablaba de esa manera y pensé enseguida que no cruzaría durante aquella tarde ninguna palabra con él. La segunda vez crucé alguna que otra palabra pero no le presté atención. La tercera y última fue el comienzo de una amistad con el que comparto ya 3 años. El culpable, como no, el Messenger, o lo que es lo mismo, la nueva manera de conocer gente sin tener que quedar con ellos en persona. Aunque eso mas bien serían… ¿los chat?
Me cayó bien desde entonces, se convirtió en pareja de noches de sabores y olores intensos. Conversaciones sin sentidos a las 3 de la mañana, paño de lágrimas de amores y otras muchas cosas por el estilo. Lo típico en una bonita amistad entre un chico que quiere a los hombres y una mujer que desea también a los hombres. Una noche me dijo…
- Yo no sé besar. - ¿Cómo no sabes besar? Todo el mundo sabe besar - Pues yo no, solamente un pico por aquí y un pico por allá. - No me lo creo… - ¿Y por qué no nos besamos? - Anda ya – risas -. Anda ya… - Si, que así voy practicando. - Que no, que cosas tienes…
(Varios bares de copas después, pero sin que el alcohol nos haya nublado la vista y mas frescos que una alcachofa…)
- Venga, vale - ¿Vale que? - Vamos a probarlo…
Y nos besamos.
Después de aquello nos vimos un día y hemos seguido hablando por internet por trabajos, entregas y estudios, por lo que no hemos podido quedar mas durante este tiempo. Se suponía que no pasaba nada, ocurrió porque ocurrió y a pesar de qué para él fue así, para mí supuso un lío mental. Si de repente de la noche a la mañana cambia algo que tenías asumido, al menos te acaba chocando dentro de ti y no sabes que pensar acerca de todo. 4 meses después nos hemos vuelto a ver esta noche. Yo tan fresca como una lechuga intentaba hablar con él que no paraba de decir cosas con el efecto del alcohol en su cuerpo, y de nuevo volvió a pasar. Pero esta vez sin preguntas, sólo por qué te dejas llevar. Y luego él comenzó a recordar aquella noche.
Curioso estos casos, cuando se sienten atraídos por las mujeres pero aman a los hombres. Y tú sabes que eso jamás cambiará pero aún así es tan complicado volver a pensar en él como antes de que te ocurriera… Y sé que seguramente pase otra vez, no tiene por qué ser la siguiente vez que nos veamos o cuando la bebida haya hecho el efecto, sino simplemente porque sientes que tienes que rozar los labios de la otra persona. Y ya se sabe que las cosas no ocurren si dos no quieren, pero si los dos lo desean…





Lemon Guy dijo
Curiosa manera de iniciar algo asi ... medio en broma medio en serio ... ay le voy a decir al siguiente q no se besar jajaja
1 Julio 2008 | 01:49 AM