De todo lo visible y lo invisible
Hace tres años, cuando me dejó, poco después él me regalo un libro llamado: “Beatriz y los cuerpos celestes”, escrito por Lucia Etxebarría. Me comentó que le habían recomendado antes otro de sus libros (como se llama la historia de hoy), pero los protagonistas coincidían en nombre aunque no en apariencia con los verdaderos protagonistas de mi vida, es decir quién había compartido un año de vida conmigo y quién escribe estas líneas. Por esa coincidencia, prefirió no comprármelo y escogió ese. Sin embargo la curiosidad va cogida siempre de mi mano, y por esa razón, mucho tiempo después decidí comprármelo, simplemente por ver si esa historia que contaba era parecida a la mía. La respuesta fue un rotundo no, pero muchos de los aspectos de ella me recordaron a mí, en realidad, la propia inseguridad… Y es aquí donde comienza la historia de hoy.
Le conocí hace 3 años en el concierto de unos amigos, cuando él se encontraba con una preciosidad de ojos azules cristalinos, y a quién dejó por estar con una chica latina con un hijo, o eso me contaron… Y yo estaba con Mr. Perfecto. En el mismo instante que le conocí pensé en que un chico alto, rubio y de ojos azules como él no pondría su mirada sobre mí. Después volvimos a coincidir en otro concierto para variar, pero él ahora se encontraba con una francesa también rubia y de sonrisa inocente, y yo mientras seguía pensando en mi batería que finalmente no me correspondió. Nuevamente nuestros caminos se cruzaron el verano pasado cuando seguía pensando en Mr. Perfecto que hizo nuevamente su aparición (y del que hablaré, a lo mejor…, un día de estos por aquí) y suspiraba por otro, que resultó ser un cretino en mas de un sentido, y fue en ese instante cuando según él comenzó a sentirse atraído por mí. Sin embargo… No nos volvimos a ver, pero es cuando la magia de internet entra en juego a través del MySpace, siendo él guitarrista y yo cantante es normal que me añadiera como amigos. Pero no es normal cuando claramente se veía cual era su propósito, y a pesar que mas de cien veces decíamos de quedar, nunca lo llevábamos a cabo.
Así pasaron los días hablando de vez en cuando, hasta que el jueves hablé con una amiga en común para quedar con otra chica, pero ella no podía ir, por eso me invitó al cumpleaños de Arcángel. Solo que él no sabía que iba a ir. Y es cuando todo surgió como la seda animados en parte también por el alcohol. Debería haber terminado después de que nuestros labios se unieran mas de una vez, pero el caso es que continuamos y pasó lo que todos sabéis. Esta mañana afortunadamente, se ha acabado la pesadilla tras cruzar la puerta de la doctora. Me debatía mientras en volverle a llamar o enviarle un mensaje… Y cuando ya había decidido que me pondría en contacto con él en su cumpleaños, cuando estuviera sentada entre la arena de la playa y escuchando de fondo el mar totalmente relajada… Me envió esta noche un mensaje, donde claramente estaba preocupado por no haberme acompañado. Lo que me animó a llamarle, lo que nos animó a hablar, y lo que me dejó de entre ver que si quiero todo puede seguir a más. Normalmente no doy oportunidades a quién me demuestra que la fachada es estupenda, pero en el interior algo le falla, porque si, es un chico estupendo pero a veces parece que salta de un tema a otro sin ningún sentido.
¿Y por qué la inseguridad de la que hablaba al principio? Porque me comentó mi amiga acerca de él que es una persona muy insegura, y que en muchos casos necesita ligar para sentir que es seguro en algo, a pesar de que ellas le sobran por todas partes, solo que él mismo no lo ve. Y ayer mientras tomábamos ella y yo algo en un café, en ese instante en que le taché de mi cabeza, una sensación de querer quedar con él de nuevo crecía paralelamente al olvidarle de lleno, porque me recordó a mí. Una inseguridad que me hace mas del mil veces mirar hacia el suelo con las gafas de sol y el mp3s encendido en mis oídos, para no tener que cruzar la mirada con nadie. Una inseguridad que me hace esconderme cuando salimos por la noche a través de esquivar miradas y fingir idiomas diferentes. Una inseguridad que me hace pensar que nunca podré sentir lo que realmente es el amor. Y una inseguridad que me hace morir por dentro mas de lo que yo quisiera cuando menos me lo espero.
No sé lo que ocurrirá, pero por el momento yo solo quiero tranquilidad. Y mas, después de lo que pasó. Así que al menos ahora que me voy a la playa durante 15 días, dejaré atrás deseos, pasiones… Y me limitaré a borrar los malos momentos, sentirme libre y no pensar mas en eso llamado… Amor. Así que si antes del martes no se me ocurre nada mas que poner por aquí, nos vemos a mi vuelta por el 17 o así. Muchas gracias por los comentarios del anterior mensaje , realmente sois un encanto y un placer de teneros como amigos-blogeros :)



