Entre lienzos
Cuando mi mente se encuentra lejos de mi cuerpo rodeada de miles de mariposas revoloteando alrededor, cuando la tristeza se disipa para entrar en un estado continuo de anestesia permanente, cuando las preguntas se convierten en aceptaciones sin mas y cuando la palabra “cuando” deja de ser una pregunta para ser un hecho… Aparece de nuevo “otro él”.
A RobinHood le conocí el primer día que regresé a ese edificio grisáceo y frío para cursar el último año de carrera. Llegué tarde y al acabar la presentación, hice una pregunta rápida acerca de lo que tendríamos que comprar a un chico alto del cual apenas me fijé. Al día siguiente tenía el pensamiento de que los siguientes meses serían largos y me servirían para concentrarme sin hablar con nadie en especial, porque con quién había compartido cursos anteriores ya no estaban… Pero al llegar allí nuevamente le encontré, me saludó con una sonrisa y una mirada encantadora que me hizo azorarme. Los días siguientes descubrí que coincidía con él durante toda la semana, sobre todo los miércoles y viernes que salimos cuando la noche comienza a dar sus primeros pasos. Comencé a notar que estábamos a gusto hablando por hablar cuando la semana pasada al salir por la noche, fuimos andando lentamente hacia la salida y hoy como quién no quiere la cosa ha dejado caer un “tenemos que quedar fuera de la universidad, ¿no?” para salir el pequeño grupo que nos hemos formado este año.
Sería todo mucho mas sencillo decir ahora que me siento atraída hacia él y que Timberlake ha quedado en un segundo plano pero la verdad es que sigo pensando en él aunque menos, y por el momento RobinHood es como dije en el anterior mensaje… “es demasiado pronto para saber si puede haber algo mas que eso…” Aunque debo de reconocer que me siento a gusto a su lado siendo amigos, nada más. Sin embargo me conozco y sé que “ese algo” dentro de poco me hará pensar en "más", o también puede quedarse en una bonita amistad. Sea lo que sea, me gustaría que siguiéramos tan bien como hasta ahora.





Purgatorio dijo
Madre mia...tienes un generador de mariposas en el corazón...te veo más perdida que un pulpito en un garage.
No confundas cariño con aprecio ni aprecio con amor, que me da, gatita, que si te rascan la barbilla dos veces y una la nuca te enganchas como si fuese el útlimo clavo ardiendo del mundo...
Besos desde el inframundo de alguien que no te olvida (como hacerlo!?).
7 Noviembre 2008 | 08:42