Amores que matan

Lunes por la tarde. Los pajes de “sus majestades los Reyes Magos” realizan sus últimas compras, muchos de ellos son amables y se disculpan por su tardanza, la cual hace que se creen interminables filas en las cajas de diversas tiendas y centros comerciales. Sobre las 8 se disipa un poco aquel enorme bullicio, me giro y muevo el cuello intentando relajarme mientras continúo preguntándole acerca de las navidades a Campanilla. Después de unos segundos es cuando me quedo totalmente helada, como si todo se congelara en ese preciso instante.
- Quiero pedir el traslado allí. - ¿Por qué? - Porque mi padre me echó de casa - ¡¿Qué?! - Sí. - Pero, ¿cuándo fue? - La semana pasada, como cuatro días antes de fin de año. - Joder, pero… ¿Por qué? - Porque ya sabes que me llevaba mal con él, pero la situación se volvió aún peor. Comencé a salir mas con este chico y me dijo que si salía una noche mas ya podía dejar las llaves, para mí eso es… Pues eso… - Pero si tú no sales hasta las tantas siempre, no causas problemas, trabajas, estudias y ayudas en casa… No siempre sales, de vez en cuando, si hay días en qué te lo he dicho y me has contestado que no. - Ya, pero para él sería mejor si no saliera. - ¿Y donde vives? - Ahora vivo con este chico. - Que majo. - Ya. - Tenemos que quedar un día y me cuentas mas despacio. - Bueno, no sé si podré, no sé si me dejará este chico. - ¿Cómo? - Si, no le gusta que salga mucho con las amigas. - No, Campanilla no… Es como con el otro chico, no puedes estar con ese tipo de hombres. - Pero él me quiere. - Y no te deja ver a tus amigas. - El otro día me regañó por llegar tarde, salí del trabajo y me fui con mi madre, como ahora no puedo verla tanto… Cuando llegué a casa me dijo que eso no era un hostal. Que si iba a vivir con él no podía hacer eso siempre. ¿Él no comprende mi situación? - Ya… Pero… No se, me recuerda a los otros con quién has estado…
Campanilla tiene la misma edad que Timberlake, solo que su madurez es mucho mas fuerte que la de él. Tiene un largo cabello castaño con reflejos dorados y dos enormes ojos color avellana enmarcados con una dulce mirada, es menuda, delgada y su figura seguramente sería la envidia de muchas. Baila con estilo y habla con una madurez que a veces sorprende a su edad, a algunas de mis compañeras del trabajo y otras amigas que trabajaron en ese mismo sitio, no les cae bien, yo la tengo mucha estima y siempre tengo miedo de que alguno de los chicos que conoce le haga daño. Todos con quién ha estado después de que lo dejara con su novio anterior, tienen el mismo porte, son muy atractivos pero tienen un fallo: “la controlan”. La llaman y aparecen en su vida cuando ellos lo desean, y le exigen a ella compromiso total cuando ellos no lo hacen. El anterior, filtreaba con otras pero discutía por teléfono con ella cuando no se podían ver cuando él quería.
Hoy, al preguntar mi madre por ella y contarle la historia, le he dicho que a lo mejor siempre escoge al mismo tipo de chicos por su padre. Hay personas que reflejan en su pareja sentimental lo que han visto en su propio padre, a lo mejor él es como ellos. A veces me pregunto si no le habría pegado y me preocupa, pero son temas tabúes, de todas formas… Solo es recordar el día en que fui a su casa y vi a su padre sentado en el mismo sofá que su madre, cada uno de ellos en la esquina contrario, no respondió al saludo ni a la despedida, tampoco cruzó palabra alguna con la madre de Campanilla en ningún momento durante aquella noche. Ella me dijo que su hermano se fue de casa también joven.
Y hoy mientras recordaba a Campanilla, he pensado en lo injusta que puede ser a veces la vida. A las personas de buen corazón, en muchos casos no son correspondidas como es debido, y deben de pasar situaciones tan desagradables como ella. Solo que ahora me preocupa mas, mas sabiendo que está viviendo con él y que está lejos de su casa y tal vez dentro de unos meses… Hasta lejos de su madre, amigos y trabajo… Al menos aún el teléfono servirá como vía de comunicación… O eso espero






Maria dijo
Uff...menuda situación!
Yo también creo que muchas chicas busquemos en los hombres algo de nuestro padre; yo también lo busco, aunque con algunos matices (pero, por suerte, mi padre no se parece en nada al de tu amiga). No sé.
El caso es que tendrás que estar un poco más pendiente de tu amiga, por si acaso, y aunque el novio no quiera. Como para fiarse de él...
Y ya, lo que me parece el colmo, es que sigan existiendo personas así; ya no hablo sólo de hombres, por que hay mujeres que también (aunque yo creo que menos). Tomar la libertad de una persona como quieras, manjearla como a una marioneta...me parece terrible. Y bajo el 'yo te quiero'. Vaya tela...
En fín...feliz año! Que me fuí a mi pueblo y no he aparecido hasta hoy!
Besets!!
7 Enero 2009 | 01:32 PM