Una noche más

"Dormir poco afecta a..."
Las mejores noches son la mezcla de soledad con fideos chinos, kubak con gambas, helado de Häagen-Dazs (otras veces toca pizza con helado de Ben & Jerry´s), una película cómico-romántica o de sangre y destrucción (depende del momento en qué esté, ayer tocó “tienes un e-mail”), trastear en el ordenador y… Dormir. ¿Las mejores noches o las peores?
Lo cierto es que me gustan esas noches porque puedo relajarme tranquilamente, a veces después de eso me pongo una suave melodía de jazz y me pongo a leer alternando con pequeñas cucharadas de helado o sorbitos de zumo de naranja. En ocasiones escribo letras, y otras, simplemente me quedo tumbada en la cama cerrando los ojos mientras escucho la voz de Ella Fitzgerald o Billie Holiday. Pero también es verdad que hay días como ayer, en que de repente lo ves todo negro y no sabes realmente que hacer, así que acabo por hacer lo que he escrito en el primer párrafo y dejo pasar la noche esperando que ese pequeño huracán que llevo adentro se tranquilice para que al día siguiente pueda sonreír tranquila sin remordimiento.
Me siento afortunada, no me mal interpretéis. Afortunadamente tengo un trabajo que me gusta que puedo alternarlo con mi vida como cantante (si se puede llamar eso a un par de ensayos cada mucho tiempo y alguna boda esporádica que aparece en medio, aunque me paguen por ello), en el campo de lo personal todo me va de perlas a excepción del amor, pero eso ya lo he dado por hecho desde hace mucho tiempo, tengo dinero, siempre planes entre semana o fines de semana y siempre aparecen chicos dispuestos para mí, pero yo no para ellos. ¿Entonces que falla? Supongo que soy yo realmente…
Ayer mientras estaba sentada en un local muy parecido a donde pasé 3 años de mi vida ensayando cada sábado, me decía a mi misma que yo podía haber sido la chica que se encontraba en ese mismo instante detrás de un micrófono. Pero ahora tengo la capacidad de escoger lo que deseo y lo que quiero, y prefiero cantar lo que me gusta a cantar algo que no aunque sea una afición. El batería de bonitos ojos verdes y tez morena me encantó desde el primer momento en que crucé la puerta, con el que congenie en miles de aspectos, y eso fue una de las razones, por no decir “la razón” en que tuve el impulso de ir al micrófono y hacer la prueba después de ella. Pero una tiene principios y no puedo hacerle eso a una amiga, aunque al final me obligaron a cantar jazz directamente.
De regreso a casa me sumí en un estado de vacío pesado constante que me hizo llamar por teléfono para pedir comida china mientras veía una película… Llevo meses con anuncios en búsqueda de un maldito guitarrista, y sigue sin aparecer ninguno. Los grupos la mayoría son heavys o de rock malo, alternativos con aspiraciones a convertirse en Kurt Cobain, me llegan correos de grupos de estos cada 2x3, y de todos ellos me presenté a dos, una de ellas el guitarrista resulta que se marcha a México (aunque lo pongo en duda) y los otros, resulta que al llegar al sitio es en plan a´capella, yo con mi sonrisa eterna de dependienta agradable acabo por sonreír y hacer esa prueba. Una dentro de lo que cabe es profesional…
Así que en ese estado sigo en búsqueda y captura de un guitarrista o grupo, y tal vez de… Un amor en el futuro. Por el momento, me voy ahora a trabajar y después a una fiesta de cumpleaños sorpresa. ¿Tiempo para aburrirme? Ninguno…
!--[if>!--[if>!--[if>!--[endif]-->!--[endif]-->!--[endif]-->!--[endif]-->!--[endif]-->![endif]-->!--EndFragment-->!--StartFragment-->







Maria dijo
El caso es hacer lo que el cuerpo te pida; que quiere chino y estar tranquilo en casa escuchando música, pues se le da chino y sofá. Que quiere marcha, pues cumpleaños. Di que si!
Y si, eres afortunada. Todos los que estamos por aquí lo somos...sólo hay que ver las noticias para darse cuenta de ello. ¿Que no tenemos amor? Pues bueno, ya vendrá...y mientras, a disfrutar de lo que tenemos, no sea que el día de mañana no las tengamos.
5 Octubre 2009 | 11:53 PM