Una vida pasada

"Fue mi maestro, fue quién me enseñó a dar los primeros pasos"
Hace mucho tiempo hubo una niña que deseaba pintar, su profesora le animó a seguir, le consiguió un estudio de pintura con dos artistas de gran talento. Los sábados se convirtieron en el día mas esperado para ella, cogía el autobús temprano, andaba por las calles del centro de la ciudad aspirando el aire, dejando que se plasmara cada una de las casas antiguas en la retina de su ojo. Pintaba, pintaba sin parar, aspirando el aguarrás, solo cuando los colores se unían en el lienzo complementando uno al otro paraba y sonreía. Se pasó muchos años así, fines de semana sin salir...
Iba a inauguraciones de exposiciones en la galería de su profesora, era su protegida, y entonces llegó la exposición, todos pensaban que tenía muchas posibilidades, pero nada ocurrió. Y allí escondido se quedó su cuadro con la ilusión aplastada… Después no supo qué era ella, qué iba a hacer si no era buena en aquello… Luego vino la universidad, aquel talento siguió impreso, algunos de sus profesores le decían que no lo dejara, que aquello podía ser. Otros en cambio la hundieron, hasta que la pintura se quedó relegada a un segundo plano, cogiéndole asco. Aquello que le había dado vida, se lo había quitado. Realizaba algún que otro encargo haciendo copias de cuadros, y otras obras que comenzaba pero nunca acababa. ¿De qué servía aquello?
Y entonces le conoció en persona, era una eminencia, a parte de que fue quién descubrió a uno de los artistas con quién se pasó pintando cada uno de esos sábados pasados, a quién admiró y siguió admirando . Le había evitado desde que pisó la facultad. Era un contacto seguro, pero ella era cabezota, quería demostrar que sin ayuda de nadie podría lograrlo. Ella pintaba para aprobar, él le recordó el talento que tenía, no comprendía como alguien como ella no sacaba mas partido a los colores, a sus ganas… Acabaron siendo amigos con él insistiendo en que trabajara aún más, si en una tarde hacia aquello en más días no sabía de lo qué era capaz… Y terminó la universidad, con él recordándole que volviera a la pintura, con ella huyendo de un pasado que le recordó como le recordarían mas tarde que jamás podría ser como una modelo, no para esa persona a quién quiso.
El último día se llevó sus cuadernos llenos de bocetos, dejó sus cuadros allí, sobre la pared sin ningún remordimiento. A veces tiene ganas de volver, otras veces de dejarlo atrás, pero sabe que mas tarde o mas temprano volverá a hablar con él. Se lo recordará y de nuevo el pasado volverá para tener esa cita pendiente de la que intenta escapar, pero es complicado huir si algo te retiene en tu interior.
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Maria dijo
Si te gusta algo tanto desde tan pequeña es imposible alejarse de él...siempre vuelve. Y si además eres buena, aprovéchate!
1 Noviembre 2009 | 08:39 PM